Museo del traje: paraíso para la elefilia

En la película “Kiki, el amor no nace, se hace”  de Paco León vemos la historia de una mujer con elefilia: “comportamiento en el que la excitación erótica es dependientes de algún tejido textil”.  No paro de imaginarme el éxtasis que supondría a esa mujer recorrer el museo del traje. Esta mujer  ficticia  que tiene pasión por la seda, seguro que rompería los cristales de las vitrinas para  poder cubrirse y envolverse en el manto de 1804 (neoclásico) de la orden de Carlos III de seda azul celeste, o enfundarse en el cuerpo un vestido de 1930 de seda de damasco roja. Tejido erótico por excelencia es el terciopelo, material que ya se usaba en el renacimiento, curiosamente en bonetes clericales, y  que como vemos pervive a lo largo de los siglos en vestidos de fiesta: largos vestidos que esconden el cuerpo pero  que con sus suaves paños recuerdan en todo momento la piel oculta. De todas formas  nadie está a salvo en este edificio: no hace falta tener ninguna parafilia para querer meter las manos en  los guantes de piel blanca bordados de 1820… ains… lo único que le falta al museo del traje son unos probadores.

damasco-de-seda

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s